Enseñar la tolerancia a los niños
Vea estos carteles creados por la UNESCO; también, los "test-juegos" de tolerancia.
| En la escuela, como en todas partes, cada cual es distinto: hay bajos, altos, flacos, gordos, minusválidos, extranjeros, niñas, niños ... ¿ Por qué a veces los rechazamos y nos burlamos de ellos ? Porque nos dan miedo, porque no queremos compartir nada con ellos, o porque no tenemos confianza en nosotros mismos.
Claro está que no tenemos obligación de querer a todo el mundo. Pero todos los seres humanos, incluso si son pobres, viejos o enfermos, tienen el mismo derecho a vivir dignamente en le tierra y a no sufrir desprecios ni insultos. A pesar de nuestras diferencias, pertenecemos todos al género humano y cada uno de nosotros, hombre, mujer o niño, es único e importante. Ser tolerante es respetar a los demás con sus diferencias físicas, de religión, de modo de vida y de pensar, etc. Es tener curiosidad por los demás y no aceptar los tópicos. Es ver lo que nos acerca más que lo que nos separa.
La tolerancia abre más espacio en el corazón para que quepan más amigos |
¿Por qué sigue habiendo guerras en el mundo ? ¿ Por qué se hace sufrir y morir a tantos seres humanos ? ¿ Por qué hay tantos niños huérfanos ? Porque el odio, la incomprensión, el miedo y la envidia empujan a algunos a atacar a otros, a eliminarlos y a quitarles lo que tienen. Además, actúan así creyendo que tienen razón ...
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| En familia tenemos que vivir juntos y a veces cuesta aguantar los defectos de los demás.
¿Tal vez porque nos recuerdan los nuestros ? De vez en cuando podemos también sentirnos atacados o tener celos ... ¿ Es porque creemos que nos quieren menos ? Al empeñarnos en ser los más fuertes nos volvemos intolerantes y, en lugar de ser los mejores, nos acaban dejando. Pero, cómo puede uno llegar a ser tolerante ? En primer lugar, siéndolo consigo mismo, teniendo buen humor, aceptando los propios errores y defectos. ¿ Es esto difícil? No, porque uno puede progresar cada día, como el bebé que está aprendiendo a andar. Si uno es tolerante consigo mismo, llega a ser tolerante con los demás y entonces los acepta con más facilidad. Ser tolerante no significa aceptar todo. Hay que tratar de resistir a la violencia y la injusticia, con explicaciones en vez puñetazos, juntándose con otros para ser más fuerte, poniendo uno su fuerza al servicio de los más débiles ... Seamos tolerantes en casa y seamos tolerantes en la vida |
En el deporte, como en la vida, muchas veces tenemos miedo de no servir para nada y, entonces, para defendernos, podemos ser poco deportivos, o violentos, o jugar de manera egoísta.
Para que consideren que uno es el mejor jugador o que su equipo es el mejor, para ganar, se tiene incluso la tentación de hacer trampas o de aplastar o humillar a los demás. Sin embargo, todo el mundo sabe perfectamente que la violencia engendra la violencia. Y que una victoria conseguida por la violencia no tiene mérito. Podemos transformar la agresividad en energía positiva para ser mejores. Ser tolerante es respetar a los adversarios como quisiéramos que ellos nos respetaran. Ser tolerante es aceptar que a veces uno es menos capaz que los demás, sin perder confianza en sí mismo. Es tener espíritu de equipo, para compartir tanto las derrotas como las victorias.
La tolerencia no nos quita nada, sino que, por el contrario, nos hace más fuertes por dentro.
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Autor : Dominique de Saint Mars, con la colaboración de Renaud de Saint Mars
Dibujante : Serge Bloch
Realización : Paragramme